Constantemente se está buscando la forma de reducir los costos de operación y mantenimiento de equipos, pues son rubros de alto impacto en cualquier operación.
Constantemente se está buscando la forma de reducir los costos de operación y mantenimiento de equipos, pues son rubros de alto impacto en cualquier operación. En realidad, es un punto en el que vale la pena detenerse y definir la manera adecuada de optimizar estos gastos.
Lo importante en estos casos es atacar las causas y no las consecuencias; por ejemplo, cuando mi gasto por compra de combustible muestra una tendencia a incrementarse, aún por encima del porcentaje de aumento del precio de compra, es evidente que “debo hacer algo”, pero ese “algo” no es tan solo salir a buscar un producto de menor precio (cosa que necesariamente pone en riesgo la calidad), hay que verificar aspectos como:
También es muy común encontrar a personas y grupos enteros preocupados por conseguir la forma más barata de reparar lo que ha fallado o se ha roto, cuando en realidad deberíamos ocuparnos y dedicar mucho más esfuerzo en evitar que las cosas se rompan y los equipos fallen.
Es en ese contexto donde es de vital importancia que, como propietarios o encargados de los equipos, entendamos que los verdaderos y grandes ahorros en este campo provienen de las acciones preventivas y del adecuado seguimiento de las mismas.
La primera de ellas, tanto en orden de aparición como en importancia para el proceso, es la rutina de inspección, en cuya preparación deben responderse algunas preguntas básicas:
El sistema de inspecciones no puede ser solo echar un vistazo a los equipos y aplicar un poco de grasa en las juntas; debe ser un sistema que asegure que cada punto es revisado conforme a las recomendaciones del fabricante, de la manera adecuada y con la frecuencia conveniente.
Hacerlo de esta manera, alertará sobre dos puntos fundamentales:
Comúnmente, en las operaciones hay dos tipos básicos de inspección:
Bajo la responsabilidad del operador del equipo quien, con un entrenamiento básico sobre este tema, identificará de manera adecuada los puntos que se encuentran en buenas condiciones y aquellos que requieren ser atendidos; igualmente, sabrá si puede hacerlo él mismo o si debe solicitar soporte técnico.
Las inspecciones de operador tienen diferentes frecuencias, siendo muy común el ciclo diario, semanal y mensual.
El segundo tipo de inspecciones involucra aspectos más técnicos y, muy seguramente, pruebas de rendimiento de los equipos, así como la revisión de los datos embarcados que son ya muy comunes en el día de hoy; para ello, es necesario contar con herramientas algo más sofisticadas y mayores conocimientos, por lo que muy posiblemente se deba recurrir a técnicos calificados.
Sencillo, imagine su máquina, cualquiera que ella sea, rompiendo una correa el sábado a las 4 de la tarde en medio de su proceso de producción; el operador tardará 15 minutos en identificar el problema y comunicarlo; usted o su responsable de operación se comunicarán con el responsable del depósito de distribución más cercano (ubicado a 2.5 horas); al regresar, la instalación tarda un poco más de una hora… después de casi siete horas su máquina vuelve a operar con su nueva correa de U$15!!!!
¿Cuánto le ha costado? ¿Cuánto produce su máquina en siete horas? ¿Cuál es el valor de las cinco horas de rodado del vehículo que fue a retirar la pieza?
Con certeza absoluta, un adecuado sistema de inspección hará que la correa sea sustituida de manera preventiva, antes de la falla y con un costo de solo U$15.
¡Esa es la gran diferencia!
En la próxima entrega hablaremos sobre los aspectos fundamentales de los registros que deben realizarse con base en los resultados de las inspecciones y cómo el sistema va autoalimentándose para ayudarnos a mejorar la previsibilidad en cuanto a compras de piezas y mantenimientos.
Téngalo en cuenta, podría servirle.
¿Requiere una asesoría personalizada? Hablemos.
S&A Consultorías y Representaciones.